Catalina

Cuando Cata tiene la cámara en sus manos olvida el resto, se fija en quienes tiene al frente y obtura. Con frescura, con espontaneidad, con rigurosidad. Obtura con fluidez, porque sabe que los instantes reales pasan rápido, que las emociones certeras, a veces, son fugaces.

Es publicista y fotógrafa. Dedica gran parte de su tiempo a retratar al ritmo de la luz natural, a conectarse con ese presente. Cree en la gratitud, en el amor, en su oficio de creadora de reminiscencias. Cree que las fotos, más que recuerdos, son un lenguaje que habla de sentires. Por eso le gusta tanto esa donde se ve siendo niña con un chaleco salvavidas y una sonrisa desprevenida. Está en una lancha, en el mar, al lado de su papá. Esa foto devela todo lo que es: naturaleza, sensibilidad, libertad. Devela, también, su astucia como fotógrafa: congelar la vida como un recuerdo que no se sale del corazón.